Un Gigante en Yaquina Head

(English translation provided below the Spanish version)

Desde una belleza natural envuelta en un verdor de espesos y vastos bosques extendiéndose más lejos de lo que cualquiera pudiera ver, la costa del estado de Oregón ofrece un destino de vistas paradisiacas que combinan el esplendor de la naturaleza con la complejidad arquitectónica de su historia. Es aquí mismo, sobre la costa de Oregón, que se encuentra el faro de Yaquina Head; un lugar de intrigante historia y singular aprendizaje cultural que hace destacar a la ciudad de Newport. No hace falta colocarse a la base del faro para apreciar su grandeza; desde la distancia, ya sea viniendo del norte o del sur, el primer emblemático punto de referencia que se puede divisar a la distancia es este faro.

Trabajando con la Oficina de Administración de Tierras (BLM por sus siglas en inglés) del estado de Oregón, he tenido la oportunidad de interactuar con diversos turistas, quienes ajenos a esta localidad, acuden a  esta zona natural para deleitarse con la vista. La imponente presencia del faro cuenta la historia de un centinela cuya luz, iluminada desde 1872, otorgó pasaje seguro a centenales de navíos venturados en las frías aguas de la costa rocosa de Newport. Nuevas tecnologías han opacado la misión de este veterano, quien por más de cien años de impecable contienda antagónica hacia la implacable naturaleza, ha logrado resistir y habiendo cumplido su encomienda se le ha otorgado el derecho a la jubilación.

El BLM ofrece recorridos en el faro, dirigidos por guías vestidos en atuendos de la época victoriana. Tuve la oportunidad de formar parte de uno de estos entretenidos recorridos y mientras subía la escalinata de 114 escalones, una ineludible pregunta invadía mi mente: ¿qué ha sido de aquellos quienes habían sido delegados con la tarea de mantener la luz del faro encendida, los escalones pintados, el aceite fluyendo y al público informado? Para contestar preguntas como esta los guías turísticos del BLM son entrenados para representar el papel de los custodios y sus esposas, los cuales desempeñaron la difícil tarea de mantener esta fortaleza funcionando. La historia cuenta que desde 1872 hubo un equipo integrado por tres custodios del faro, quienes en compañía de sus familiares vivieron justo al lado de la torre. Fue en la época de los años 1930, cuando la electricidad remplazo el uso del aceite y la tripulación se redujo a sólo dos custodios; hecho que marcó el comienzo de la decadencia de los faros como guías marítimos. La época llegó  a su fin en el año 1966 cuando se instaló una computadora para controlar la luz y los dos últimos custodios partieron de este territorio junto a sus familias.

Hoy en día el faro que había visto tantos soles pasar frente a si, funciona como atractivo turístico y centro de reconocimiento histórico. Sigue exponiéndose en una vertical de fortaleza e historia viviente que ha trascendido desde hace ya un centenario y medio hasta la época contemporánea.

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The coast of the state of Oregon offers a natural beauty wrapped in a greenery of thick and vast forests extending farther than anyone can see. It is a destination of paradisiacal views that combines the splendor of nature with the architectural complexity of its history. It is here, on the coast of Oregon, that the lighthouse of Yaquina Head is located; a place of intriguing history and unique cultural learning that highlights the city of Newport. You don’t need to stand at the base of the lighthouse to appreciate its greatness; even from the distance, whether coming from the North or South, the first iconic point of reference that you can see in the distance is the lighthouse.

Working with the Bureau of Land Management (BLM) of the state of Oregon, I have had the opportunity to interact with various tourists, who as foreigners in this town, come to this area to revel in the view. The imposing presence of the lighthouse tells the story of a sentry whose light, illuminated since 1872, granted safe passage to hundreds of adventurous ships in the cold waters off the rocky coast of Newport. New technologies have overshadowed the mission of this veteran, who for more than a hundred years of impeccable antagonistic combat toward the relentless force of nature, which has managed to resist and having fulfilled its task it earned the right to retirement.

The BLM offers tours in the lighthouse, led by guides dressed in Victorian attire. I had the opportunity to be part of one of these entertaining tours and while climbing the staircase of 114 steps, an inescapable question was invading my mind: what has become of those who had been delegated with the task of maintaining the light from the lighthouse, the paint of the steps, the oil flowing and the public informed ? Tourist guides of the BLM are trained to answer questions like this one by representing the role of the keepers of the lighthouse and their wives, who played the difficult task of maintaining this fortress running. The story tells that since 1872 there was a team composed of three keepers of the lighthouse, who along with their families lived right next to the tower. It was at the time of the 1930’s, when electricity replaced the use of oil, that the crew was reduced to only two custodians; an event that marked the beginning of the decline of the lighthouses as maritime guides. Their time came to an end in 1966 when a computer was installed to control the light and the last two keepers and their families departed from this territory.

Today the lighthouse that had seen so many seasons pass before it, functions as a tourist attraction and center of historical recognition. It is still exposing itself as living history that has transcended from almost a century and a half ago to the contemporary period.

 

 

 

oscgarzon
osgarviz@gmail.com
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